CARACAS — La ceremonia tuvo todos los símbolos de un reinicio: ejecutivos de algunas de las mayores empresas energéticas del mundo, funcionarios venezolanos y el secretario de Energía de Estados Unidos reunidos en el Palacio de Miraflores. Pero, entre discursos y firmas, hubo dos compromisos que sobresalieron por su alcance.
Chevron anunció que sus empresas mixtas planean invertir más de US$7,000 millones durante los próximos cinco años y llevar su producción en Venezuela a unos 600,000 barriles diarios, más del doble del nivel de 2026. Eni, por su parte, obtuvo un contrato de 25 años que la convierte en operadora exclusiva de Junín 5, un enorme campo de crudo pesado en la Faja del Orinoco.
