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Ciudad de Panamá, 15 de julio 2026. El café geisha del país, considerado el más exclusivo y costoso del mundo, llegará este año al mercado con una producción reducida a la mitad debido a la variabilidad climática, un escenario que amenaza el volumen de exportación, pero que podría elevar aún más la calidad del grano que conquista las subastas internacionales.
La cosecha 2026 estuvo marcada por un clima extremo: intensas lluvias al inicio de la temporada y una posterior sequía afectaron el desarrollo de los cafetales en las tierras altas de Chiriquí, donde se produce el célebre geisha panameño.
“Panamá produjo cerca del 50 % de lo que normalmente produce en cafés especiales. Es un tema de clima; hay años con más café y otros con menos”, explicó Ricardo Koyner, presidente de la Asociación de Cafés Especiales de Panamá (SCAP), de cara a la cata nacional que se celebrará del 20 al 24 de julio, primera etapa del concurso Best of Panama.
La reducción ocurre después de que el geisha panameño volviera a romper récords mundiales en 2025, cuando un lote fue vendido en la subasta Best of Panama por 30.204 dólares el kilogramo, el precio más alto jamás pagado por un café. Para poner la cifra en contexto, el café arábica convencional —el más consumido en el mundo— cotizó ese mismo año en alrededor de 8,50 dólares por kilogramo, según estimaciones del Banco Mundial.
Aunque la menor producción representa un desafío para los caficultores, algunos productores consideran que también abre una oportunidad.
Wilford Lamastus, de Lamastus Family Estate, sostuvo que la fuerte reducción de la cosecha ha permitido dedicar más atención a cada lote, optimizando los procesos de selección y beneficio. A su juicio, esa mayor dedicación podría traducirse en cafés con perfiles sensoriales superiores y puntuaciones incluso más altas que las obtenidas el año pasado.
Panamá sigue siendo un productor pequeño en el mercado mundial del café. Durante la cosecha 2024-2025, el país produjo 168.852 quintales, equivalentes a cerca de 7,7 millones de kilogramos, un 3,2 % menos que en el ciclo anterior. El 64 % de esa producción proviene de Chiriquí, región que se ha convertido en sinónimo del geisha de mayor prestigio internacional.
La edición número 30 del Best of Panama reúne este año 102 lotes de cafés de alta gama elaborados por 47 productores, distribuidos en las categorías geisha lavado, geisha natural y varietales. Tras la evaluación nacional, los mejores avanzarán a una cata internacional con más de un centenar de jueces provenientes de los cinco continentes, quienes seleccionarán los cafés que competirán en la esperada subasta electrónica de septiembre.
La paradoja del geisha panameño es que, mientras el cambio climático reduce la cantidad de café disponible, también podría estar elevando el valor de cada grano. En un mercado donde la excelencia pesa más que el volumen, la próxima subasta pondrá a prueba si la escasez vuelve a convertir al café panameño en el más codiciado del planeta.
