El Banco Mundial sitúa la pobreza en Panamá en 18.6% para 2025 y proyecta una baja a 17.8% en 2028 condicionada al crecimiento económico y a los riesgos en las zonas rurales.
La proyección afecta a los hogares con menor acceso a empleos productivos y servicios básicos, especialmente en áreas rurales y comarcas donde el fenómeno climático El Niño puede impactar la producción agrícola. Queda por resolver cómo conseguir que las oportunidades de ingreso lleguen a esas poblaciones para que la mejora nacional perdure.