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Ciudad de Panamá, 21 de julio 2026. El mercado automotor panameño mantiene un sólido crecimiento en 2026, aunque los datos más recientes muestran señales de una desaceleración que podría anticipar una etapa de mayor moderación en el consumo.
De acuerdo con cifras de la Asociación de Distribuidores de Automóviles de Panamá (ADAP), entre enero y mayo se inscribieron 26,689 vehículos de primer ingreso, un aumento de 12.7% respecto al mismo período de 2025. El desempeño refleja un promedio superior a las 5,000 unidades mensuales, impulsado por el crédito al consumo y la renovación de flotas comerciales.
Sin embargo, mayo rompió el ritmo de expansión observado durante el primer trimestre. Las 4,972 unidades registradas representaron una caída de 6.4% frente a las 5,312 de abril, una señal que coincide con el enfriamiento de la actividad económica reportado por la consultora Elemente. Su informe, basado en una muestra de 266 empresas, mostró que la proporción de compañías con ventas positivas descendió a 49% en mayo, tres puntos porcentuales menos que el mes anterior.
El liderazgo del mercado continúa en manos de Toyota, Kia y Hyundai, que dominaron las ventas de mayo con 840, 615 y 591 unidades, respectivamente. Modelos como el Kia Soluto Sedán y la Toyota Hilux siguieron encabezando las preferencias de los consumidores gracias a su posicionamiento en los segmentos de entrada y utilitarios.
Pero el cambio más significativo proviene de los fabricantes chinos. Changan, Geely y Jetour consolidaron un crecimiento que ya supera, de forma individual o conjunta, el desempeño de varias marcas tradicionales como Suzuki, Isuzu, Mitsubishi y Nissan. Su estrategia de ofrecer SUV con mayor equipamiento tecnológico y de seguridad a precios más competitivos ha acelerado la transformación del mercado, precisamente en el segmento que concentra más de la mitad de las ventas nacionales.
Incluso en un mes de menor dinamismo, algunos de los modelos más demandados aumentaron su volumen de ventas respecto a abril. La actividad logística también impulsó la demanda de vehículos comerciales, destacando el ingreso de 129 unidades del pickup Isuzu FT.
No obstante, las cifras dejan al descubierto una marcada desigualdad territorial. La provincia de Panamá concentró el 75.5% de todas las ventas nacionales durante mayo, con 3,582 vehículos inscritos, confirmando que el negocio automotor continúa dependiendo del poder adquisitivo y del acceso al financiamiento concentrados en el área metropolitana.
El contraste con el resto del país es evidente. Provincias del interior mantienen una participación reducida y Bocas del Toro cerró el mes sin registrar la venta de un solo vehículo nuevo, reflejo de las diferencias en capacidad de consumo y disponibilidad de crédito fuera de la capital.
El balance de los primeros cinco meses sigue siendo favorable para la industria, pero el comportamiento del segundo semestre dependerá menos del impulso inicial del año y más de la evolución del crédito, las tasas de interés y la capacidad del mercado para extender el crecimiento más allá de la ciudad de Panamá.
La verdadera prueba para el sector ya no será vender más vehículos, sino demostrar que ese crecimiento puede sostenerse en un mercado cada vez más competitivo y geográficamente desigual.
