AstraZeneca introduce en Panamá nueva terapia para cáncer de hígado avanzado basada en inmunoterapia

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Ciudad de Panamá, abril de 2026. Pacientes en Panamá diagnosticados con cáncer de hígado avanzado o no operable cuentan desde ahora con una nueva alternativa terapéutica, tras la introducción del esquema STRIDE, desarrollado por AstraZeneca, que combina los medicamentos Imfinzi y Imjudo.

Esta terapia está dirigida específicamente al tratamiento del hepatocarcinoma (HCC), la forma más común de cáncer hepático en adultos, y representa un avance en el manejo de pacientes en etapas avanzadas, donde las opciones han sido históricamente limitadas.

La aprobación del esquema se sustenta en los resultados del estudio clínico HIMALAYA, el cual evidenció que aproximadamente uno de cada tres pacientes tratados con esta combinación permanece con vida tres años después de iniciar la terapia, un resultado que marca una mejora relevante frente a tratamientos previos.

Un cambio en el abordaje terapéutico

El esquema STRIDE se basa en inmunoterapia, un enfoque que busca activar el sistema inmunológico del paciente para combatir las células cancerígenas. Este tipo de tratamiento ha ganado relevancia en los últimos años por su capacidad de ofrecer respuestas más sostenidas en ciertos tipos de cáncer.

Según explicó Andrés Rojas, el objetivo es no solo prolongar la supervivencia, sino también mejorar la calidad de vida de los pacientes. “El hepatocarcinoma sigue siendo una patología con alto impacto, y aunque ha habido avances, muchos pacientes aún enfrentan opciones limitadas, especialmente cuando existen comorbilidades”, señaló.

Una enfermedad en crecimiento global

El cáncer de hígado se ha consolidado como uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. Actualmente, es la tercera causa más frecuente de muerte por cáncer, con cerca de 750 mil fallecimientos anuales.

Dentro de este grupo, el hepatocarcinoma representa alrededor del 75% de los casos, lo que evidencia su peso dentro de la carga global de la enfermedad.

Situación en Panamá

En Panamá, la enfermedad presenta características particularmente preocupantes. Datos del Instituto Oncológico Nacional indican que entre 2019 y 2023 se registraron más de 500 casos de cáncer de hígado, de los cuales el 47% correspondieron a hepatocarcinoma.

La enfermedad muestra además una mayor incidencia en hombres, quienes representan aproximadamente el 57% de los diagnósticos.

Uno de los principales retos en el país es la detección tardía. El hepatocarcinoma suele desarrollarse de forma silenciosa, sin síntomas claros en sus etapas iniciales, lo que provoca que muchos pacientes sean diagnosticados cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada.

Diagnóstico tardío y complejidad clínica

Cuando el cáncer se detecta en fases avanzadas, las opciones terapéuticas se reducen considerablemente y aumenta el riesgo de complicaciones. En estos casos, el tumor puede diseminarse hacia otros órganos como pulmones, huesos o ganglios linfáticos, lo que complica su tratamiento.

Esta realidad ha impulsado la necesidad de terapias más eficaces y adaptables a distintos perfiles clínicos, especialmente para pacientes que no son candidatos a cirugía.

Síntomas a tener en cuenta

Aunque en etapas tempranas puede ser asintomático, el hepatocarcinoma puede presentar señales de alerta a medida que avanza la enfermedad, entre ellas:

  • Pérdida de peso y apetito
  • Fatiga persistente
  • Dolor o inflamación abdominal
  • Coloración amarillenta de piel y ojos
  • Náuseas, vómitos y fiebre
  • Orina oscura y somnolencia excesiva

La identificación temprana de estos síntomas puede ser clave para mejorar el pronóstico.

Prevención y factores de riesgo

Especialistas coinciden en que, más allá de los avances terapéuticos, la prevención sigue siendo un eje central en la lucha contra esta enfermedad. Factores como las enfermedades hepáticas crónicas y las infecciones por hepatitis B y C continúan siendo determinantes en el desarrollo del cáncer de hígado.

El control de estos factores, junto con el acceso a diagnósticos oportunos, puede contribuir significativamente a reducir la mortalidad.

Implicaciones para el sistema de salud

La introducción de nuevas terapias como STRIDE también plantea retos y oportunidades para el sistema de salud panameño. Por un lado, amplía las opciones disponibles para los pacientes; por otro, exige evaluar aspectos como acceso, cobertura y sostenibilidad financiera.

En un contexto donde las enfermedades oncológicas representan una carga creciente, la incorporación de tratamientos innovadores se vuelve un elemento clave en la evolución de la atención médica.

Un avance con impacto potencial

La llegada de esta combinación terapéutica marca un paso importante en el tratamiento del cáncer de hígado avanzado en Panamá. Si bien no elimina los desafíos estructurales asociados a la enfermedad, sí amplía el margen de acción para médicos y pacientes.

En un escenario donde el diagnóstico temprano sigue siendo limitado, innovaciones como esta podrían contribuir a mejorar los resultados clínicos y ofrecer nuevas perspectivas a quienes enfrentan esta enfermedad.

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