La reciente asamblea regional de los testigos de Jehová, celebrada bajo el lema “Felices para siempre”, ha generado un impacto económico directo estimado en 15 millones de dólares en Panamá, según datos oficiales de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP). Este evento, que congregó a 3,500 delegados internacionales y aproximadamente 15,000 participantes locales, subraya la capacidad del país para albergar encuentros de gran escala, un segmento que el Plan Maestro de Desarrollo Turístico Sostenible 2025-2030 identifica como una oportunidad estratégica para diversificar la oferta y fortalecer la competitividad nacional.
El movimiento económico generado por este evento no se limita a la cifra global. La ocupación de 15,400 noches en 16 hoteles de la ciudad de Panamá durante los días previos al encuentro principal refleja una activación significativa del sector servicios. Este indicador es relevante en un contexto donde, según el Plan Maestro, el 55% de la oferta hotelera del país se concentra en la capital, lo que genera una dependencia estructural de la demanda en esta zona. La capacidad de atraer flujos de visitantes hacia eventos específicos ayuda a mitigar la estacionalidad y a distribuir la actividad económica, uno de los objetivos fundamentales de la política turística actual.
