La Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) ha lanzado un llamado urgente a transformar la forma en que se cocina en los hogares de América Latina y el Caribe. Según su más reciente informe técnico titulado “Panorama sobre Cocción Limpia en América Latina y el Caribe”, la región deberá reemplazar, de aquí al año 2035, cerca de 62 millones de toneladas anuales de leña utilizadas en cocinas residenciales, por energías más limpias como la electricidad, gas licuado (GLP), gas natural y biogás.
Este ambicioso plan requerirá una inversión estimada de US$ 7.700 millones, orientada a garantizar el acceso a tecnologías modernas de cocción para aproximadamente 50 millones de personas, muchas de ellas residentes en zonas rurales.
