Ciudad de Panamá, 23 de abril 2026. La sexagésima edición de la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresa (CADE) comenzó este 22 de abril con una pregunta de fondo: qué implicaría avanzar hacia la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y si el país está preparado para asumir las reformas que exige ese proceso.
El encuentro, organizado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), reúne hasta el 24 de abril a líderes del sector público y privado, así como a expertos internacionales, bajo un enfoque que trasciende la adhesión al organismo y se centra en los cambios estructurales pendientes.
“Lo que queremos analizar es qué hay que hacer para entrar, cuánto costará y qué beneficios traería”, afirmó el presidente de CADE 2026, Carlos Ernesto González, al describir el objetivo central del foro.
Más allá de la posibilidad de ingreso a la OCDE, la agenda plantea una revisión amplia de áreas clave como educación, salud, ciencia, tecnología e innovación. La discusión incorpora experiencias de países como Costa Rica y Colombia, que ya han atravesado procesos de adhesión similares.
La sesión inaugural puso el foco en la convergencia con estándares internacionales, con la participación de figuras como Anabel González, quien lideró el proceso costarricense; el economista Andrés Velasco; y el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman.
Uno de los ejes principales del encuentro es la gobernanza pública y la lucha contra la corrupción. En este contexto, el administrador del Canal, Ricaurte Vásquez, presentó el modelo de gestión de la vía interoceánica como referencia de institucionalidad.
El debate también se extiende a la transparencia fiscal, un tema clave para la competitividad y la reputación internacional. Aunque se reconocen beneficios potenciales —como el fortalecimiento institucional y una mayor confianza externa—, persisten cuestionamientos sobre los costos y las exigencias del proceso.
“Nos obliga a tener una mejor gobernanza pública: instituciones eficientes, un servicio civil profesional”, señaló González, al subrayar los retos que implicaría avanzar en esa dirección.
El sector logístico, que representa más de un tercio del producto interno bruto, aparece como uno de los más sensibles ante un eventual ajuste a estándares internacionales.
En ese contexto, CADE 2026 busca algo más que diagnóstico. El foro apunta a generar consensos en torno a reformas como la profesionalización del servicio civil, la reducción de conflictos de interés y una mayor separación de funciones dentro del Estado.
El debate, en última instancia, trasciende la adhesión a un organismo internacional y se instala en una cuestión más amplia: la capacidad del país para redefinir su modelo de desarrollo en un entorno global cada vez más exigente.