Buques pagan hasta $4 millones por cruzar mientras se dispara la demanda en la vía interoceánica

Buques pagan hasta $4 millones por cruzar mientras se dispara la demanda en la vía interoceánica - Panamá y Centroamérica

Ciudad de Panamá, 21 de abril 2026 El flujo de buques a través del Canal vive un repunte marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, una presión que está transformando tanto los patrones de tránsito como los costos para las navieras.

La Autoridad del Canal de Panamá confirmó este martes que los promedios diarios se han mantenido sólidos en lo que va del año, con 34 tránsitos en enero y 37 en marzo, e incluso jornadas en las que se han superado los 40 cruces. Según la administración, este incremento responde a cambios en el comercio global y a factores geopolíticos que están alterando rutas marítimas clave.

Ese reajuste en las rutas ha tenido un efecto inmediato en los precios. Algunas embarcaciones que llegan sin reserva —o que buscan adelantar su paso— han llegado a pagar hasta 4 millones de dólares en subastas para asegurar un cupo, muy por encima del promedio habitual de unos 130,000 dólares.

Este martes, 125 buques se encontraban en espera para transitar, de los cuales 105 contaban con reserva y 20 no. En condiciones normales, la fila suele rondar las 90 embarcaciones con cupos previamente asignados.

El sistema de reservas del Canal funciona con anticipación, pero incluye un mecanismo de subastas para casos urgentes. En ese mercado secundario, la competencia se ha intensificado, especialmente entre buques que transportan gas natural licuado y gas licuado de petróleo, cuyas cargas y contratos justifican pagos extraordinarios para evitar retrasos.

El fenómeno contrasta con la situación de 2024, cuando la sequía obligó a reducir drásticamente los tránsitos diarios. En 2026, la recuperación de los niveles en los lagos Gatún y Alajuela ha permitido aumentar gradualmente la capacidad.

Aun así, el alivio hídrico no ha sido suficiente para contener los precios. La demanda por cruzar la vía crece a un ritmo más acelerado que la capacidad técnica disponible, que opera cerca de su límite bajo los actuales protocolos de ahorro de agua.

El resultado es un mercado donde el tiempo vale millones —y donde evitar zonas de conflicto puede costar tanto como el propio viaje.

Comparte