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Ciudad de Panamá, 3 de agosto 2026.. La distribución del cilindro de gas subsidiado de 25 libras podría cambiar de manera significativa en Panamá. Mientras algunos comercios minoristas evalúan dejar de vender el producto, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) diseña un plan para garantizar que el subsidio continúe llegando a los hogares, incluso si debe recurrir a nuevos canales de distribución.
La estrategia contempla utilizar estaciones de combustible, las ferias del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) y las Tiendas del Pueblo como puntos de venta alternativos. El administrador de la Acodeco, Ramón Abadi, aseguró que el Estado asumirá la responsabilidad de mantener el suministro si parte del comercio decide retirarse del programa.
El debate ocurre en medio de una investigación sobre posibles irregularidades en la cadena de distribución. De las 375 inspecciones realizadas por la Acodeco, 154 detectaron anomalías en el contenido de los cilindros, una proporción superior al 40%.
Aunque todavía no se han impuesto sanciones, las autoridades buscan determinar en qué etapa del proceso se estaría perdiendo parte del gas subsidiado.
Abadi aclaró que los comercios minoristas no serán sancionados por recibir cilindros sellados con menos contenido, siempre que conserven intacto el sello de seguridad.
Las investigaciones apuntan inicialmente hacia la cadena de distribución, mientras que los minoristas solo enfrentan multas si incumplen normas como exhibir el precio oficial o comercializar cilindros sin el sello reglamentario.
Más allá de la investigación, el caso pone sobre la mesa un desafío mayor: preservar un subsidio esencial para miles de familias sin afectar el abastecimiento ni trasladar incertidumbre al mercado.
La capacidad del Gobierno para reforzar la supervisión y asegurar una distribución eficiente será determinante para evitar que un beneficio social termine convertido en una nueva fuente de tensión económica.
