Canal de Panamá busca blindarse

Canal de Panamá aumenta tránsitos y tonelaje - Panamá y Centroamérica

Ciudad de Panamá, 16 de mayo 2026. La subadministradora de la Autoridad del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, llevó esta semana a Washington un mensaje que mezcla geopolítica, comercio y urgencia climática: el futuro del Canal dependerá tanto de la infraestructura como del agua.

Durante una serie de encuentros con centros de pensamiento, académicos, empresarios y representantes del sector internacional, Espino de Marotta defendió el papel estratégico del Canal como una de las arterias más sensibles del comercio global, en un momento en que las cadenas de suministro enfrentan presiones crecientes por conflictos geopolíticos, disrupciones logísticas y fenómenos climáticos extremos.

En el Council on Foreign Relations, la ejecutiva insistió en que el Canal busca mantener su reputación de confiabilidad mientras acelera inversiones destinadas a garantizar la sostenibilidad hídrica y la estabilidad operativa de largo plazo.

“El Canal de Panamá sigue comprometido con servir al comercio global con confiabilidad, transparencia e innovación”, afirmó durante el diálogo, centrado en la relevancia estratégica de la vía interoceánica para el hemisferio.

Pero detrás del discurso institucional apareció una preocupación más estructural: el agua. La sequía que afectó el tránsito de buques en los últimos años convirtió la gestión hídrica en el principal desafío existencial de la ruta canalera.

En el Stimson Center, Espino de Marotta vinculó directamente la resiliencia climática con la seguridad económica global y defendió la necesidad de ampliar la capacidad de almacenamiento de agua del país para proteger tanto el funcionamiento del Canal como el suministro para millones de panameños.

“Panamá es uno de los cinco países más lluviosos del planeta. Por lo tanto, para nosotros, almacenar esa agua es clave”, señaló al referirse al proyecto del lago de Río Indio, considerado una pieza central de la llamada Visión 2035 del Canal.

La iniciativa busca crear un nuevo embalse capaz de sostener las operaciones de la vía durante períodos de escasez, en medio de advertencias cada vez más severas sobre la volatilidad climática en Centroamérica.

Por la noche, durante un evento en el University Club of Washington, la subadministradora presentó la modernización del Canal como parte de una transición más amplia hacia una industria marítima menos vulnerable, más eficiente y ambientalmente sostenible.

La visita dejó claro que Panamá intenta posicionar al Canal no solo como una infraestructura de tránsito, sino como un actor estratégico en la discusión global sobre comercio, clima y seguridad económica. Y en esa conversación, el agua empieza a valer tanto como los barcos.

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